Los recientes acontecimientos sucedidos en el Capitolio estadounidense d>asalto, agresiones, vandalismo, intento hurto de propiedad pública, y hasta muertes, el día mismo que se certificarían los votos electorales en el Congreso, sobre la elección presidencial, para confirmar -una vez más - que el ganador de la elección fue Joe Biden; el Congreso estaba reunido y en sesión, y fue atacado por una turbas, dirigidas por un individuo que a todas luces , por su atuendo y maneras, fungía como chamán...¿Quién lo contrató?
Las turbas con facilidad tuvieron acceso adentro del Capitolio. Salta a la vista que ese día , a pesar de la. obvia expectativa de ocurrencia de disturbios, la seguridad en el Capitolio estaba reducida. Los pocos agentes no actuaron inmediatamente con el rigor exigido según las circunstancias, no se recabó ayuda y refuerzos de inmediato; sino hasta mucho despues. Ese tipo de gestión e iniciativa le correspondía ordenarla a un oficial de mayor jerarquía , o al propio Presidente Trump, que estaba cercano al lugar, y conocía de toda la situación desde el inicio; porque lo veía desde donde estaba. Tanto lo conocía que felicitó de inmediato a los participantes delincuentes.
Con estupor e incredulidad observamos todos los eventos en la televisión, como si fuera una película. Y el comandante en jefe de las fuerzas armadas , el Sr Donald Trump, impávido, no hizo nada conforme se lo ordenaba SUS FACULTADES COMO PRESIDENTE Y ESTANDO ALLÍ. Disfrutaba el evento, miraba los numerosas incidentes, y hasta los felicitó y dio las gracias. El Vice Presidente Pence tuvo que hacerse cargo. Hubo algunos atacantes que se tomaron selfies y compartían amistosamente con los agentes.
En los incidentes, como hemos indicado, destacaba un Chamán., ese fue el que entró en la oficina de la Presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, se sentó en su escritorio, enganchó sus piernas en el escritorio, desordenó y manoseó los documentos del escritorio, y en el lugar festejó su hazaña.
A esta fecha , el delincuente chamán, ha sido debidamente identificado y arrestado. Se trata de un tal Jacob Anthony Chansle de Arizona, y el que se llevó el atril de la oficina de la Presidenta Pelosi, tambien fue arrestado; un tal Adam Johnson, residente de la Florida.
Brevemente explicamos lo que es un Chamán:
Un chamán es un brujo , hechicero, es una persona que se supone , porque se cree que es así, que posee un poder sobre natural que le permite contactar con los espíritus , curar enfermedades, predecir el futuro, o incidir sobre condiciones dadas , para modificarlas, según se desea; y es la creencia, que los Chamanes pueden alterar la realidad a través de mecanismos que no responden a la lógica de la naturaleza, según se lo requieran.
Muchos pueblos aborígenes confiaron en la figura de este tipo de hechicero. Los chamanes entran en trance mediante el consumo de alucinógenos u otros metodos para tener visiones.
Los chamanes varían según las culturas, pero les es afín que todos los chamanes tienen la facultad de interactuar con los espíritus , que pueden ser malignos o bondadosos.
Una persona se convierte en Chaman por herencia, por elección divina o mediante rituales de iniciación.
Los chamanes tienen un atuendo muy singular-muy similar al observado en la persona de Jacob Anthony Chansle.
El mundo de delirio en que vive el Presidente Donald Trump, es muy compatible con este tipo de personajes, y con toda la conducta delincuencial acontecida en el Capitolio Federal de EE UU.
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